viernes, 23 de mayo de 2014

Los musicales.

Los musicales son muy chulos y además se pueden hacer muchas cosas por ej.: bailes, teatros con canciones y bailes, etc. A mi me encantan.

El musical es un género teatral o cinematográfico en que la acción se desenvuelve con secciones cantadas y bailadas. Es una forma de teatro que combina música, canción, diálogo y baile, y que se representa en grandes escenarios, como los teatro de West End (Londres) o en Broadway (Nueva York) principales sedes del teatro musical, seguido de Argentina, Australia, Canadá, España y México.

El origen de esta palabra es angloestadounidense. A lo largo del siglo XX tuvo un inmenso éxito, sobre todo en la ciudad de Nueva York.

Un “Musical’ es un género teatral típico de la cultura anglosajona, que combina música, canción, interpretación y baile. Suelen ser representados en grandes escenarios, como los Teatros de West End en Londres o en Broadway en Nueva York. Las producciones con un presupuesto menor son estrenadas en teatros más pequeños, los llamados Off -Broadway, e incluso se ha creado una categoría pero recoger a las pequeñas salas en los que se representan musicales con presupuesto mínimo, el Off- Broadway. Por su gran acogida, son muchas las adaptaciones o nuevas creacionnes que se han hecho para la gran pantalla.

Fue con la irrupción del cine sonoro y el avance de las técnicas de filmación y grabación de sonido, cuando pudo ser posible el nacimiento de este nuevo género. En 1927 se estrenó la primera película parcialmente sonora, un musical, El Cantor de Jazz de Alan Crossland. El éxito fue rotundo y el público quedó conmocionado con la nueva técnica y con el nuevo género. A partir de entonces los grandes musicales de Broadway se podrían disfrutar en cualquier cine de América, y del mundo.

Broadway es una gran avenida que recorre toda la Isla de Manhattan, en la ciudad de Nueva York. Se encuentra en medio del distrito teatral, concentrado alrededor de Times Square, y ha prestado su nombre a varias producciones musicales espectaculares conocidas como las obras de Broadway. Ninguna visita a Nueva York estaría completa sin asistir, por lo menos, a una producción musical en Broadway.

Los Musicales se ha exportado y adaptado a países del todo el mundo, como Alemania, Austria, Francia, Canada, Japón, Australia, o España, donde la tradición del teatro lírico ya existía en forma de zarzuela, y ópera. Muy recientemente países como España o Argentina han empezado a crear sus musicales propios, sin partir de adaptaciones de musicales de Londres o Nueva York.

En cuanto a los musicales creados en España, últimamente proliferan espectáculos con canciones de grupos famosos con tintes de teatro musical como: Hoy no me puedo levantar, (con canciones del grupo Mecano), Mamma mia (del grupo ABBA) y We will rock you (de Queen); los cuales son buenos espectáculos pero no musicales realmente puesto que las canciones no se han compuesto para la historia sino al revés.

Algunas de las representaciones más éxitosas han sido: West Side Story, Cabaret, Jesucristo Superstar, Grease, Cats, El fantasma de la ópera, Mamma mia, Chicago o la Bella y la bestia.

La historia de los musicales empieza a la vez que nace el cine sonoro y toma el modelo del teatro de la época. Y, después de varias décadas de un éxito enorme, el público se fue apartando del género.

El público que disfrutaba con los bailes de Astaire y Kelly, se fue haciendo mayor. Pero una nueva generación estaba mucho más interesada en otro tipo de musicales que ya anunciaba su nacimiento a principios de los 50, en pleno apogeo del clásico musical (recordemos que de aquella época son algunas de las mejores obras de la historia).

Se trataba de coger a estrellas de la música y ponerlas delante de la cámara. No era tan importante la capacidad interpretación del protagonista o protagonistas como la popularidad de estos. La factura tendía a ser más bien tosca y de escasa calidad pero de un éxito abrumador. En definitiva, es la semilla de lo que hoy muchas veces nos vemos obligados a sufrir on artistillas de medio pelo.

Hay 2 representantes fundamentales de esta incursión del pop en el musical. El primero de ellos fue el gran Elvis Presley que, aprovechando el tirón de James Dean y su Rebelde sin causa, protagonizó algunos films en los que hacía justo ese papel, eso sí, cantando como los ángeles.

Empezó en los 50′s con algunas de las más conoidas; Love me tender (1956) o El rock de la cárcel (1957) son dos ejemplos. Pero la época fuerte fue la década de los 60′s, donde Elvis participó en 27 películas.

El testigo lo tomaron el primer grupo capaz de mover masas con una fuerza inaudita y, siento decir que para mi gusto uno de los más sobrevalorados de toda la historia de la música; The Beatles. Más allá de gustos personales, el hecho cierto es que la banda que reconocía ni siquiera se escuchaba en los conciertos cuando tocaba de los gritos de las fans (no he podido evitarlo ;P), participó en algunas de las películas más conocidas de la historia del pop. Entre ellas, Help! (1965) o, la archiconocida, Qué noche la de aquel día (1964).
Yo no las había visto y me ha costado mucho acabarlas. Pero he de reconocer que el principio de qué noche la de aquel día es fantástico.

Por lo menos, tal como lo habían entendido hasta entonces. Pero estos cambios no se producen de forma repentina.

Video de musicales:


Fotos de musicales:




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